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Reseña de Noche de Carteles

El pasado 3 de junio nos reunimos en una conversación apasionada sobre “El cartel lugar
del cartel en la formación del analista”.

Ana María Solís y Pablo Reyes desplegaron dos textos que dieron que hablar.
Ana María nos cuenta que su hija adolescente la interpela… “¿Por qué todos los analistas
hablan igual? ... mismo tono, mismas pausas, mismas citas, como si supieran de qué
hablan.” Una joven que ha podido leer el sesgo identificatorio de cierto modo de
transmisión del psicoanálisis, nos interpreta.


Esto vuelve a poner al centro la interrogación por la formación del analista, ¿será por la vía
del “todos iguales”? En contra de ello Lacan fundó su Escuela, para poner al centro el
cartel en tanto un tratamiento de lo colectivo, de la tendencia identificatoria del grupo.
María Cristina Giraldo en su generosa interlocución retoma la lectura de la joven
subrayando que “Un tono de la voz es un rasgo del objeto a, el tonito. Con las
identificaciones nos defendemos de lo real del goce”. Nos interroga: ¿Cómo hacer para que
el objeto a esté bien situado entre nosotros?, y nos trae la referencia de Miller en el Ser y el
Uno, están los trozos de real que no permite auto ritualizarse, no dar por sabido.
No basta con decir una posición en el discurso -decir que somos analistas- luego hay que
ponerla a prueba en el lazo social, con otros. El cartel ahueca esas posiciones ritualizadas
ya que su política – la misma que la de la experiencia analítica- apunta a lo más singular de cada uno.


Pablo Reyes nos hace saber de su experiencia singular de un cartel en París, donde se
encontró a sí mismo diciendo cosas que conocía desde lo universitario pero que no sabía -
desde la experiencia- lo que lo llevó a pedir análisis.
10 años después con el impasse que produjo la pandemia, frente las jornadas de “Lo
insoportable de la infancia” que no pudieron realizarse y el impedimento de poder viajar a
ver a su analista, nuevamente se encontraba detenido. Vuelve a confrontarse con la
pregunta lacaniana: ¿has actuado conforme a tu deseo? relanzando su trabajo analítico,
consintiendo a lo posible dentro de la contingencia mundial.

camino del cartel está plagado de piedras, desde los impasses de lo grupal, las inhibiciones,
la lucha con los otros, el ideal del producto del cartel que deja en la impotencia, etc. Pero es
sólo a partir del encuentro con otros que es posible abordar el propio Otro para cada
cartelizante-analizante. Entonces es a partir de la transferencia de trabajo en que es posible
contagiar y contagiarse del deseo de saber que implica el psicoanálisis.

María Cristina nos recuerda que la experiencia es singular, y que se trata de lo mismo en la
relación al saber en la experiencia analítica que en la experiencia del cartel.
Se trata de una ética de las consecuencias en la política el cartel, lo que la homologa a la
relación al saber tanto en el control como en la experiencia analítica. Pablo tiene una firme
formación académica, títulos universitarios, y nos muestra lo que el cartel le ha enseñado:
un tipo de relación al saber totalmente distinto.

Finalmente, una amiga de la sede nos devuelve una interpretación para concluir el
encuentro, nos dice que es la primera vez que escucha a los psicoanalistas hablar de lo que
no se sabe. Nos hace saber que estas instancias de conversación producen ternura y
endulzan un poco el lazo con el Otro.
Los invitamos a leer los textos de la noche de Carteles, y a sumarse a las futuras noches de
la comisión y a la experiencia del cartel.

Carolina Vignoli
Miembro de la Nel y la AMP.

1. Ana María Solis - Paus(a)cción.
2. Pablo Reyes - Un recorrido en la experiencia del cartel en la Escuela.

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